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sábado, 25 de julio de 2015

EL CASTILLO DE BELILLOS -O VELILLOS- DE PINOS PUENTE



            El Cerro de los Infantes ha sido a lo largo de la historia un crisol de culturas, restos arqueológicos, hechos y acontecimientos importantes. Al margen de su procedencia -que deriva de la Edad del Cobre y llega hasta la época medieval, pasando por el periódico pre-ibérico, ibérico y Romano Imperial-, cuenta con un hecho histórico, quizá el más conocido, y que fue el que dio  nombre al Cerro. Está constatado que el 25 de junio de 1319 se produjo el hecho conocido como Desastre de la Vega, en el que murieron los Infantes Juan y Pedro, ambos de Castilla, en su guerrear contra las tropas del potente ejército del rey nazarí Ismail I. Estos Infantes pertenecían a la élite de la familia real castellana; de hecho eran los tutores de Alfonso XI, bisnieto del poderoso rey Alfonso X, conocido como El Sabio, por sus muchas contribuciones a la ciencia, literatura y traducción. De manera que muy importante debió ser esta batalla para que el ejército castellano estuviera capitaneado por estas dos altas autoridades en persona. No obstante, las hostilidades castellanas no cesaron, pero hubieron de transcurrir otros 173 años para que Granada fuera tomada por la descendiente de aquellos antiguos reyes castellanos, Isabel, Reina de Castilla, unida en matrimonio con Fernando, heredero del Reino de Aragón, que por aquel entonces pasaba por ser uno de los reinos más potentes de la península ibérica, con importantes posesiones territoriales tanto en España como en Italia.
            Volviendo al Cerro, hay que decir que existe datación arqueológica e histórica de restos de lienzos de muralla que se han datado como del Bronce Pleno, aunque en tiempos de íberos y romanos se yuxtapusieron construcciones, descubriéndose éstas sobre todo en el entorno de la Corona del Cerro. Incluso, en la Corona, se puede observar como una especie de foso, que al parecer podría ser una cisterna, o bien un horno para cocer cerámica. La cerámica no era un aspecto fuerte en la civilización íbera, por lo que debió de haber existido influencia probablemente griega que, al parecer, se movieron por el interior del  territorio andaluz. 
            Pero, quizá, uno los episodios más desconocidos es la existencia de un fastuoso castillo construido a finales del siglo XI, casi tres siglos antes de la muerte de esos dos Infantes castellanos.





            Y es que gracias a sus memorias, escritas (un manuscrito denominado Al-Tibyan) en su destierro por Abd Allah, último rey ziri de la taifa de Granada que reinó entre los años 1073-1090, se pudo conocer de la existencia del Castillo de Belillos -o Velillos, como le llamamos ahora-. El término antiguo Ballilus, según varios expertos, proviene del latino vallis, valle, pero más propiamente de su diminutivo, en plural, velillox, o bien, vallecillos (ese vallecillo no podía ser otra cosa que la amplia Vega, la cual se domina de manera extraordinaria desde lo alto del Cerro). La razón de la construcción de este Castillo, que estuvo ubicado en el Cerro de los Infantes y del que no hay apenas vestigios -se especula que fuera organizadamente desmontado unos siglos más tarde- es la negativa del rey granadino de pagar tributos a Alfonso VI de Castilla. Esto propició una alianza entre el rey cristiano y el rey de Sevilla Al-Mu'tamid de Sevilla, enemigo del rey granadino (pensemos que las taifas eran como países independientes entre ellos, aunque compartieran religión y procedencia). La idea no era otra que acercarse a la capital granadina para ejercer su control y apoderarse de sus muchos tesoros. Alfonso VI y Al-Mu'tamid acordaron edificar el Castillo de Belillos en el año 1073, justo el año en el que se erigió rey de Granada, Abdallah, si bien las hostilidades ya derivaban de los tiempos de reinado de su abuelo Badis, al que sucedió Abdallah.
            El propio Abdallah escribe textualmente: 'Estuvieron conformes en que había que edificar contra Granada un castillo, que la pusiera en aprieto, en tanto caía en sus manos....'; 'Él mismo -Adhá rey de Sevilla- fue quien, con este objeto, les indicó el lugar donde edificar el castillo de Belillos'. Más adelante, continúa escribiendo el rey granadino: 'Para reforzar la fábrica de este castillo alquiló Ibn'Ammar los servicios de un ejército de Alfonso y aprestó grandes sumas de dinero..(...). El mismo Al-Mu'tamid vino en persona para vigilar cómo iban los trabajos y, durante todo el tiempo que estuvo allí, hizo continuos desfiles militares por las cercanías de Granada, con la esperanza de que los habitantes de la ciudad se sublevarían en su favor ', continúa diciendo. Finalmente, reconoce Abd Allah, que acaba por prometer a Alfonso el pago de las sumas que antes le había pedido para evitar que la guarnición de Belillos -que debía ser bastante salvaje, como es común en los mercenarios- siguiera devastando y hostigando la Vega de Granada.

            Como decía, el Castillo desapareció, pero quedaron restos de muros, tal y como podemos ver en las fotografías del Cortijo de los Ángeles (cualquiera puede ir hasta allí y observar los restos), en la que se incluye un dibujo de lo quedaba del Castillo, tal y como lo presenció y dibujo F. Heylán, un viajero extranjero, hacía el año 1614. (Clickear en las imágenes para ver mejor). En ese sentido, quedé impresionado por la semejanza de estos muros-contrafuertes con los dibujados por Heylán.
            Muy  importante sería profundizar y explotar en favor de Pinos este hecho histórico y, como dije en la presentación de mi libro, destacar la presencia en el Cerro de los Infantes de Pinos Puente -tal y como sostiene en sus memorias Abd Allah-  de unos de los reyes musulmanes más importante de la España musulmán, el rey  de Sevilla, gran gobernante según las crónicas y enorme poeta, Al-Mu'tamid.

            Hay mucho más material sobre este asunto, pero como sabemos no es este el sitio más adecuado para extenderse. 

2 comentarios:

  1. Cuanto nos queda por saber de nuestro entorno mas cercano. Me alegra tanto saber cosas de mi pueblo..... Las fotos de los restos no habia visto nunca algo parecido. Y el grabado me parece precioso. Poco a poco deleitanos con estas pinceladas de nuestra historia.Ah......soy Mª José Raya

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  2. Mª José, la dilatada historia del Cerro de los Infantes y su entorno es fastuosa, igual que sus pocos vestigios. Zona estratégica donde la haya, su ubicación hacía posible dominar un amplio territorio, de ahí que todas las civilizaciones le encontraran un atractivo.

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