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lunes, 17 de febrero de 2014

UN RELATO GÓTICO BREVE: UNA REVELACIÓN INQUIETANTE

     En una visita rutinaria a casa de mi madre, ésta me soltó dentro de una conversación circunstancial: 'yo nunca he sentido miedo de dormir aquí sola en la casa en la que hemos vivido toda la familia. Dicen que los muertos a veces regresan, pero eso yo no lo he visto. Tan sólo en una ocasión, cuando estaba en la cama, vi unas sombras muy oscuras junto a las cortinas de la ventana que da al balcón'.
          Fue una revelación inquietante.
          No me la esperaba y me quedé helado. No sé si por la forma tan casual en que lo dijo o por la revelación en sí.
          -¿Unas sombras? -le pregunté-.
          -Sí, unas sombras muy negras, que se movían un poco.
          -Madre, seguramente que lo que se movía eran las cortinas. Sobre todo si estaba la ventana abierta.
          -No, las cortinas no se movían porque era en invierno, uno de los días más fríos.
          -Es probable que fueran los claroscuros que forman los faros de los coches al pasar por la calle.
          -Estoy acostumbrada a ver el reflejo de los faros de los coches que entran por las ranuras de las ventanas. Precisamente la luz que entra es clara y no oscura.
          -Pero..¿tenían alguna forma humana? -me atreví a preguntar-
          -Sí. Al principio me pareció que sí, pero luego se tornaron sin forma alguna, como una especie de círculo. Les hablé.
          -¿Cómo que le hablaste?
          -Sí. Les pregunté que a qué venían.
          -Madre, ¡por Dios!. ¿Le hablaste a unas sombras?
          -Sí. Podrían tratarse de espíritus de muertos. A veces nos visitan para comunicarnos algo.
          Escruté el rostro de mi madre. Siempre había sido sensata. Era una persona ya mayor pero no parecía ninguno de los males que deprecian la mente de las personas mayores, tales como el Alzheimer o la demencia senil.
          -¿Y qué paso? -me esforcé en no ser condescendiente-
          -Les pregunté: ¿Qué queréis? ¿A qué venís?
          -¿Hubo alguna respuesta? ¿Alguna señal? ¿Algún movimiento?
          -No nada. Pero desde que les hablé no han vuelto a aparecer.    

         Posteriormente seguimos hablando de cosas insustanciales, de ésas que se hablan 
con los padres o con algún miembro de la familia. Sin embargo, no he conseguido quitarme esa revelación de la mente.   

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