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miércoles, 30 de mayo de 2012

LA ADMINISTRACIÓN PARALELA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA: UNA REFLEXIÓN


El gobierno central, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera ha exigido a Andalucía una revisión de su objetivo presupuestario para 2012 en 2.696.800.000 € millones de euros. Es decir, que en lo que queda de 2012, no se podrá disponer de esa cifra, que está ya presupuestada. Por su parte, el coste presupuestario de la llamada Administración paralela de la Junta de Andalucía, compuesta por un complejo engranaje de empresas públicas, fundaciones y sociedades mercantiles, se calcula en torno a los 3.000.000.000 €. A priori son cifras muy coincidentes y con una lectura fácil se podría concluir que la eliminación de esa Administración paralela sería la solución para cumplir el plan de ajuste presentado por la Junta de Andalucía en la Comisión de Política Fiscal y Financiera. Sin embargo, en mi opinión, existen fuerzas centrípetas que aconsejan al gobierno andaluz no eliminar esa, vulgarmente denominada, Administración paralela, que es innecesaria en su gran mayoría, ya que está suplantando las funciones -y en muchas ocasiones, incluso las potestades, tal y como han dictaminado varias resoluciones de diversos órganos judiciales andaluces- que deberían de llevar a cabo los Empleados Públicos (en el caso de las potestades, los Funcionarios de carrera) de la Administración General de la Junta de Andalucía. Por tanto, llegados a este punto, lo que procede es preguntarnos el porqué de ese encono y perseverancia por parte del gobierno andaluz en mantener esta Administración paralela, a pesar de que les está causando numerosos problemas de tipo económico, político y judicial.
Las causas nos las conocemos certeramente, aunque sí los efectos. No obstante, a día de hoy, sí es posible deducir y suponer cuáles puedan ser las causas de tanto encono y perseverancia. En mi línea de pensamiento, opino que existen causas complejas y viciadas. Sabemos que esa Administración paralela está conformada, en su mayoría, -a pesar de que jamás la administración andaluza ha dado datos oficiales- por personas ajenas a la función pública, es decir, personas que han accedido a sus puestos sin pasar por ningún proceso selectivo y, por lo tanto, a pesar de la insistencia por parte del gobierno andaluz en denominarles empleados públicos y abonar sus remuneraciones desde el capítulo I del presupuesto, dedicado a gastos de personal, distintos órganos judiciales han anulado o suspendido sus respectivos protocolos de integración como empleados públicos en las distintas Agencias. Luego, hay que deducir con bastante dosis de certeza que el mismo material humano que constituye todo este conglomerado de empresas públicas, fundaciones y sociedades mercantiles, supuestamente, ejerce una fuerte presión al gobierno andaluz para no ver perjudicados sus puestos de trabajo en una hipotética eliminación de esa Administración paralela, que conllevaría la pérdida de empleo. En otras palabras, todo ese personal que, según fuentes fiables está compuesto en gran número por personas integrantes o cercanas al PSOE (antiguos alcaldes, antiguos concejales, antiguos altos cargos de distinta procedencia, militantes destacados y de base, familiares de afiliados, y un largo etcétera) -si bien, no todo el personal está en esa situación de cercanía o privilegio, pero sí la mayoría de la función directiva-, ejerce una especie de chantaje emocional contra el gobierno andaluz, probablemente -y es sólo una hipótesis-, basándose en la divulgación de supuestos asuntos inconfesables durante la época en la que tuvieron responsabilidades políticas e institucionales. Lógicamente, desvelar esa información, supuestamente oculta, podría producir problemas incalculables al gobierno andaluz, que ha danzado por estas tierras más de treinta años sin alternancia en el poder. Se trata tan sólo de una línea de pensamiento y, ya digo, una suposición, pero a la vista de ese encono y esa perseverancia por salvar a esta Administración paralela por parte del gobierno andaluz, es sostenible llegar a esa conclusión, ya que es difícil imaginarse otra. De hecho, muchos son los episodios de denuncia interna de supuestas actividades ilícitas en el mismo partido socialista que posteriormente han acabado en los tribunales o han tenido una sonada repercusión mediática (véase el caso de los ERE`S y la actuación del ExDirector General de Empleo, ahora en prisión). Seguramente si el gobierno andaluz estuviera libre de presión ya hubiera intentado al menos acabar con el problema, eliminando parte de ese conglomerado como han hecho otras Comunidades Autónomas o está en proceso de llevar a cabo en septiembre el propio Gobierno Central, porque no considero que sea suficientemente sólida la idea de mantener esa Administración paralela por el sólo hecho de que es gente cercana al partido. Sería un precio demasiado alto.
Otra línea de fuerte presión, en mi opinión, viene motivada, supuestamente, por los dos sindicatos más representativos, de acuerdo con los postulados de la Ley Orgánica de Libertad Sindical: CC.OO y UGT, si bien no lo son en el conjunto del sector público andaluz, de acuerdo con los últimos resultados de las elecciones sindicales sectoriales. Que existan, como se afirma, en esa Administración paralela afiliados y cuadros de estos sindicatos imposibilita funcionalmente también al gobierno andaluz a desprenderse de todo ese conglomerado. El precio, lógicamente, en el caso de eliminar esa Administración paralela sería el fin de la paz social, ya que no se puede obviar que estos dos sindicatos cuentan con una descomunal fuerza movilizadora y económica, dada su privilegiada situación jurídico-sindical. De ahí que el gobierno andaluz no se atreva a mover ficha. Pendiente quedaría conocer cuál sería el papel reciente de Izquierda Unida en este tablero tan complejo. Es pronto aún para saberlo, si bien quien esto firma, como exconcejal de Izquierda Unida, tengo confianza en las bases, pero no tanto en su clase dirigente, realmente, muy alejada del espíritu primigenio de Izquierda Unida, que representó Julio Anguita y otros dirigentes ya inexistentes o amortizados, totalmente contrarios a los intereses y forma de hacer política del partido socialista. Ese espíritu se demuestra más patente en Extremadura y Asturias. Ante esta situación tan compleja, la única posibilidad de acabar con ese círculo vicioso es la pérdida del poder del PSOE en Andalucía, pero se da la circunstancia que ese sistema clientelar cuenta mucho a la hora de obtener un voto profundo, principalmente, en determinadas zonas de Andalucía. Quizá sea esta la cuestión que no ha sabido entender el Partido Popular de Andalucía ni tampoco el Empleado Público de la Junta de Andalucía, cada cual con sus distintas motivaciones, objetivos e intereses. 


Por José Antonio Flores Vera

9 comentarios:

  1. Opinión aún más intempestiva: Hace año y medio desde la Consejería de Medio Ambiente se intentó despedir a 200 falsos-autónomos, ahora (para Junio) qioeren despedir a 800 agentes y directores de Consorcios UTEDLT, en la CIEC ya en 2010 se desmanteló una empresa (cuyo nombre bno recuerdo). Cogiendo este último caso de ejemplo, al personal se le dijo -no es broma- que en la reordenación de 2010 "se les había olvidado la existencia de esa empresa" y, como no se había previsto expresamente su supervivencia, sería cerrada y todos despedidos. Luego me han dicho que mientras todos eran supuestamente despedidos, "algunos" permanecieron en los SSCC de la Consejería, sin conociemientod e sus ya ex-compañeros.
    ¿A donde quiero ir a parar?
    A que la Administración paralela no está compuesta al 100% por enchufados. Para empezar, PSOE, IU, CCOO, UGT (Y, me temo, incluso el PP) han creado tal maraña que no saben ni ellos (y eso me consta) de qué está formada. Al recortar están despidiendo a base de bién, y mintiéndonos a todos en el proceso. Y AHORA es cuando vamos a poder decir que los que queden, después de la ronda de despidos, van a ser sólo los enchufados o los que tengan algún arma con lan que chantajerar a nuestros incompetentes, egoistas, vagos, aprovechados.... governantes.
    En contra de lo que es habitual, creo que los funcionarios debemos salir en defensa de los empleados del sector público, y exigir que se reconozcan como lo que son, Interinos o Laborales en contratación irregular, por sucesiones de contrato, o directamente por fraude en la figura contractual. Y que sus palzas salgan a consurso o se amorticenn siguiendo el procedimiento debido. Y por último, y principal, que se investigue penalmente quienes son las personas que, en nombre de la Administración, han firmado esos contratos y cual es su responsabilidad. Son los Jefes, en la Administración Pública y en la paralela, los que deberían ser el objetivo, no los (posibles)currantes.
    Gracias.

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  2. Puestos a soltar demagogias como la del artículo ¿por qué no se elimina la administración "no paralela" de la Junta? Cuesta muchísimo más.

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    1. por k son funcionarios y los otros entraron por la jeta, a la puta calle todos , a la administracion por opocision

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  3. Yo no considero demagogia el artículo del amigo Jose Antonio. Creo que dice verdades como puños.
    Insisto en que la imagen que creo mejor describe todo este entramado cortijero que los sociatas tienen montado en la región andaluza, fue la noche electoral andaluza en que a pesar de no haber ganado las elecciones y haber perdido, creo recordar por 9 escaños con respecto a los populares, los dirigentes, socialistos históricos y demás subsidiados daban unos saltos de alegría que ni ganando el mundial de fútbol los he visto en los más alterados tifossi. Sabían, que si los desalojaban del poder iba a haber cuanto menos cárcel para muchos por la mafia que tienen desde hace mas de tres decadas. Los salvaron de la horca los comunistas, esos "seres puros, superdemócratas e incorruptibles" , siempre en la lucha por el currante y el pueblo....en fin que no ha caído el chiringuito... por ahora. Nos vemos el Domingo- amedio gas- por esas cuestas moriscas. Un saludo.

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  4. Anonimo 1: Efectivamente, yo lo decía: no está compuesta sólo por enchufados pero sí lo son los que ocupan funciones directivas. De acuerdo por tanto. Gracias por tu extenso y enriquecedor comentario. Saludos.

    Anónimo 2:Como bien dice Alfredo, que suele seguir mis escritos, no existe una chispa de demagogia en lo que escribo.
    También podríamos eliminar la policía, las escuelas, los centros de salud y de camino eliminar las pensiones ¿Te imaginas el ahorro que conllevaría todo esto?
    La administración no paralela, como le llamas, es la administración a la que se accede por un sistema reglado de acuerdo con la Constitución, cumpliendo los principios de igualdad, mérito, capacidad y (Artículo 103 CE),añadiendo el requisito de publicidad para cumplir con la libre concurrencia de todos los ciudadanos (incluso afiliados al PSOE), que pueden formar parte de ella si cumplen esos requisitos. En cambio, la administración paralela, como le llamo yo no cumple nada de eso. La administración pública, de acuerdo con las normas establecidas, puede contratar a personal sin la exigencia de que sean empleados públicos, durante un tiempo determinado y para funciones concretas (eso es algo que debe ser muy restrictivo y temporal)y alejado de las normas esenciales de función pública (principalmente a través de contratos Administrativos o trabajas para trabajos determinados), pero no puede elevar a la categoría de empleados públicos a estos contratados sin un proceso selectivo previo. Eso es lo que está haciendo la Junta y es eso lo que denunciamos. Además del inmoral enchufismo, claro.
    Con todo el respeto, proponer que se elimine la administración oficial sería igual a proponer la eliminación del sistema de función pública que nos hemos dado constitucionalmente, que a lo mejor es lo que pretende la Junta; eliminar la ilegal y paralela, sería, sencillamente, cumplir con la ley y hacer justicia, que es lo que están haciendo los tribunales con sus múltiples resoluciones.
    Gracias por tu aportación, que todas enriquecen. Saludos.

    Alfredo, una eventual infección en la garganta, probablemente adquirida el pasado domingo en esas rampas de Órgiva, me tiene postrado y podría peligrar mi participación en esta preciosa prueba. Lo decidiré a última hora, aunque no entrene nada.
    Completamente de acuerdo con tu reflexión, coincidimos plenamente (¿Qué celebraba esta gente la noche de las elecciones sino perpetuarse en el poder y mantener todo ese conglomerado?) Saludos.

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  5. empleada pública2 de junio de 2012, 17:29

    Muy buen artículo, gracias por tu aportación.
    ¿Cómo un partido político se puede inmolar para seguir manteniendo el poder de todo un régimen? Nunca un partido perdedor manifestó tanta alegría.
    En Asturias y en Extremadura las cosas se han hecho de diferente manera, hay actuan de complices.

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  6. Muy buen articulo, pero todos los funcionarios en vez ponerse a la sombra de los altos cargos, deberian denunciar la mierda que ven a diario y se callan.

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  7. Como dice una amiga: yo flipo. El anonimo 2 con su comentario se le nota lo que defiende, que es lo suyo propio. Lo que mas me indigna es que existan personas que de cara a la galería defiendan lo público, se manifiesten contra los recortes de Gobierno Central y enarbolen banderas contra la Reforma Laboral y cuando nos tocan a los empleados públicos de la Junta de Andalucía, todo está permitido. Aclarar que creo que la política económica de este pais está podrida (pero la diferencia es que yo lo digo de todos y no diferencio dependiendo de quien la adopte) y no creo que ningún trabajador deba pagar los errores de los dirigentes y menos cuando ellos siguen manteniendo todos sus privilegios. Que dejen de pedirnos sacrificios y recorten tanto despilfarro, que no hay dinero!!!!!!!!!!!

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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