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martes, 29 de mayo de 2012

CINE: UN MÉTODO PELIGROSO (UK, 2011)



He de reconocer que las amplias expectativas que deposité en esta película no se han correspondido con la realidad, aunque he de matizar que el gran culpable he sido yo mismo. Me explico.
Muchos años atrás leí un libro epistolar entre Karl Jung y Sigmund Freud y fue tanta la sustancia contenida en él que lo proyecté a la película. De hecho, si hay algo destacado y apasionante en la relación entre Freud y Jung es su abultada e interesante relación epistolar (lamentablemente este género literario se ha ido al traste con la irrupción del correo electrónico), pero en el film esa relación, aunque anotada y protagonista de varios fotogramas, no es lo intensa que me hubiera gustado. De ahí que sólo yo sea el responsable de esa pequeña desilusión.   
Probablemente esté hablando en términos muy subjetivos porque todo lo que sabía de la relación entre estos dos genios del psicoanálisis lo había leído en ese libro epistolar, además de otros artículos dedicados a ellos, porque hay que admitir que es casi imposible -aunque lo tengo- hincarle el diente a "La interpretación de los sueños", de Sigmund Freud o el ensayo sobre "Lo inconsciente"  de Kark Jung (que también lo tengo porque no puse ni el más mínimo interés en devolvérselo a aquella culta profesora del instituto cuando me prestó este libro creyendo ver en mí un apasionado del psicoanálisis de Jung. En realidad mi interés, por aquel entonces, consistía únicamente en hablar en clase sobre Jung o Freud para librarme del examen). 
Sin embargo, esta película encuentra su punto de inflexión en la relación entre la psique y el sexo, aspecto neutral en el que ambos genios coincidieron, si bien hubo un claro distanciamiento entre ambos por mor de la interpretación mucho más esotérica del psicoanálisis que mostraba Jung con respecto a Freud. 
Son destacables -porque de otra manera no estaríamos hablando, probablemente, de un buena película- las proverbiales interpretaciones de Viggo Mortensen, en el papel de Sigmund Freud y del camaleónico Michael Fassbender en el de Jung. Muy meritoria, por difícil, también, la interpretación de Keira Knightley, en el papel de Sabina Spielrein.
Una película que ha estado muy presente en premios y nominaciones de prestigiosos festivales de cine.
Muy interesante para interesados en esta materia.

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